
Sólo sé que ya me cansé de la guerra, de los conformistas, de las falsas esperanzas, de la mentira, del engaño, de la tortura, de las noches en vela (bueno, depende de como), de las puertas cerradas, de la intolerancia, de los ojos cerrados (mientras no esté soñando), del enojo, del odio, de los pedazos de vidrio entre las manos, de las barreras, de las banderas, de las etiquetas, de los rechazos, de la soberbia, de la frialdad, de la cólera, del abandono, del cinismo, de la crisis, de la enfermedad, de la pobreza, y del frío...
Dentro de éste ventarrón de Enero, ya va siendo hora de que se aparezca el verano.


