
No se me ha borrado la sonrisa de niña que me dibujaste aquel dia de Diciembre. Necesito sentarme en la arena, con sonido de flautas de fondo y tu olor a coco cerca. Antes, tú no tenías los pies en la tierra, no trepabas árboles. Ahora, en cambio ya sabés volar barriletes sin cuerda y saltas de techo en techo, como peter pan. Tal vez hay historias en las que nadie sufre y no hay por qué hacerse daño.. No estabamos acostumbrados a los cuentos con final feliz, pero sabiamos que podían ser posibles. No hay una canción en común, un libro, una película, un rincón con hojas por el suelo. Hay todo un mundo; para tí, y para mí
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