miércoles, 5 de septiembre de 2007

ayudame, enseñame, acompañame


Hace un calor sofocante y no es igual que el calor de tu cuerpo junto al mío en una tarde de siesta. No es lo mismo ni la música es la misma aunque salgan los mismos acordes de mi guitarra y de la tuya. Ya lo sé, es sólo cuestión de horas o de días. Ya se me pasará. Que tú y yo ya juramos no separarnos nunca más de un ciclo lunar. Nunca. Nunca jamás. Pero duele igual, y lo sabes. Y sonreir no es tan fácil ni las películas terminan como cuando te quedas a verlas a mi lado. Todo es mejor si estas aqui. Ni siquiera se respira el mismo aire en las calles cuando estamos así. Yo sólo quiero saber transmitirte cuando no estás. Enseñar todo lo que he aprendido contigo. Llevarte en la cara a cada paso que dé. Me lo pediste una vez, dejar las lágrimas para las noches en vela, pero no es tan fácil -nadie dijo que lo fuera- y soy tan mala alumna y hace tanto calor en la calle...
Ayudame, enseñame, acompañame...

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